En una oficina, Sergio siempre ha sido una persona abierta, pero un día comenzó a compartir más de la cuenta con una compañera que siempre le había parecido simpática. Poco a poco, las conversaciones que antes eran triviales se fueron tornando más personales, hasta que un día, sin darse cuenta, empezaron a hablar sobre temas íntimos de sus relaciones y emociones. Aunque no hubo ningún tipo de contacto físico, Sergio empezó a sentirse culpable por la conexión emocional que había desarrollado con ella. ¿Es esta una infidelidad emocional o simplemente un malentendido?
