Eso, justo lo que dice el título. Cuando voy a la consulta, es como si el tiempo se parase. No sé cómo lo hace, pero durante la sesión, parece que todo fluye, y no sólo mis músculos. A veces, nos reímos tanto que se nos va el tiempo volando. Es como si fuera más que una consulta; es una especie de terapia total. Pero al final, todo queda ahí, y seguimos con nuestras vidas. Es lo que hay.

