Hola a todos, necesito su ayuda desesperadamente. He intentado ser buena persona siempre, pero hay alguien —Mariela— que durante años me ha ido minando poco a poco: comentarios crueles, miradas que me humillan, pequeños sabotajes que me dejan sin fuerzas cada mañana. Me siento vacía, sin autoestima y sin paz; cada encuentro con ella es un puñal invisible. Ya han pasado años y sigo hundida, necesito apoyo para dejar de ser su víctima. No busco que nadie la ataque ni la insulte: lo único que pido es que me ayuden a recuperar mi dignidad y mi voz. ¿Pueden compartirme palabras de aliento, ideas para proteger mi espacio y acciones que me permitan poner límites y buscar justicia de forma segura? Cualquier gesto, consejo o testimonio de quienes hayan pasado por algo parecido será un salvavidas. Gracias de antemano por escucharme y por ayudarme a volver a ser yo misma.

