MicrobloggingNecesito hablar

Nos prometimos todo y ahora no sé quién soy

Soy una chica de 29 años, de Valencia, y acabo de romper con la mujer con la que llevaba casi tres años. Nos conocimos en una cafetería del Raval donde trabajaba yo; ella entró con esa seguridad que tiene la gente que sabe lo que quiere, y me desmontó el mundo con una sola sonrisa. Era mayor que yo, arquitecta, muy racional, y a mí eso me volvía loca. Yo siempre he sido más pasional, más de dejarme arrastrar. Al principio todo era fuego, viajes cortos, promesas y noches sin dormir. Pero con el tiempo, cada una empezó a necesitar cosas distintas: yo buscaba construir algo, ella seguía postergando todo ‘para cuando el proyecto acabe’. El proyecto nunca acababa. Discutíamos por casi todo, pero en cuanto me tocaba, se me olvidaba todo el enfado. Hace un mes me dijo que necesitaba espacio. Lo acepté, aunque ya intuía el final. Hoy he ido a su casa a devolverle unas cosas y cuando la he visto abrir la puerta, con ese gesto entre cansado y dulce, solo he sabido decirle que la echaba de menos. Me ha dicho que también, pero que ‘no basta con echarnos de menos’. Después de salir de allí he caminado sin rumbo, pensando en lo estúpido que es buscar sentido a algo que ya no lo tiene. No sé si es culpa mía o suya, o si simplemente nos hemos desgastado. Solo sé que me duele el silencio, ese vacío después de compartirlo todo. Y me da miedo volver a empezar, porque con ella sentía que por fin había llegado a algún sitio.

¿Qué te parece?

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Posts relacionados