Hace poco que me mudé a otra ciudad por trabajo y, aunque estoy contento con mi nuevo empleo, me he dado cuenta de que hacer nuevos amigos es mucho más difícil de lo que imaginaba. He intentado asistir a diferentes eventos y grupos de interés, pero la mayoría de las veces las conversaciones se quedan en lo superficial. Conozco a gente, hablo con ellos un rato, pero parece que nadie tiene el mismo interés en quedar después de la actividad. A veces organizo planes, pero la respuesta suele ser la misma: “ya te aviso” o “quedamos otro día”. También he intentado buscar a alguien con quien compartir mis aficiones, pero aunque en algunos grupos de actividades me llevo bien, nunca consigo que esas relaciones se concreten fuera del entorno de la actividad. Es una sensación extraña, porque no me siento solo, pero sí tengo la sensación de que las conexiones que hago no llegan a ser reales o duraderas. Llevo ya casi seis meses en la ciudad, y aunque me esfuerzo, parece que la gente tiene una vida tan ajetreada que no tienen tiempo para hacer nuevas amistades. A veces me pregunto si soy yo el que no sabe cómo hacer amigos en esta nueva etapa de mi vida.

