Es curioso cómo muchas veces parece que las mujeres se recuperan de una ruptura mucho más rápido que los hombres. Como si tuvieran un superpoder emocional que les permite desconectar de los recuerdos y empezar de nuevo sin tantas ataduras. Aunque claro, no todas son iguales, pero en general, parece que, en cuanto cierran un capítulo, ya están listas para escribir otro, y con una rapidez sorprendente.
