Una noche, una persona sale con alguien que conoció en una app de amistad. La conversación gira en torno a un dilema romántico con un ex que aparece y desaparece, causando tensión y cansancio emocional. Aunque la protagonista prefiere escuchar, la conversación deja una huella extraña: una mezcla de curiosidad, desilusión y una sensación física de agotamiento que no la abandona al volver a casa. ¿Es posible que ciertos encuentros afecten más de lo que parecen?
