Necesito hablar

Tejiendo redes en casa ajena

Llevo semanas sintiéndome desorientada y aislada; entre horarios apretados y responsabilidades, apenas encuentro personas con quien conversar. Soy reservada al principio, pero cuando encuentro un tema que me apasiona, voy soltando capas y descubro que la compañía puede ser más rica de lo que pensé. He decidido dar pequeños pasos para abrirme, un café compartido, una charla de debate en la biblioteca y una pequeña iniciativa en el campus para crear conexiones genuinas. A cada encuentro, voy aprendiendo a ser yo misma sin miedo y a ver que la amistad nace en los gestos más simples: escuchar, compartir y reír.

¿Qué te parece?

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Posts relacionados